sábado, 3 de julio de 2010

Reseña: Si no despierto, Lauren Oliver


Título: Si no despierto
Autor: Lauren Oliver
Lugar de publicación: Madrid
Editorial: Ediciones SM
Año: 2010
Páginas: 474


Saboreando el comienzo:

"Dicen que, cuando mueres, la vida entera te pasa ante los ojos. A mí me ocurrió algo distinto.

La verda es que eso de repasar toda tu existencia en el último momento siempre me ha dado repelús. Como diría mi madre, hay cosas de las que es mejor no acordarse."


En la contraportada:

"Imagina que sólo te queda un día de vida. ¿Qué harías?¿A quién besarías? ¿Hasta dónde llegarías para librarse de morir?"


Mi opinión:

Samantha Kingston tiene tres amigas: Lindsay, Elody y Ally. Suelen salir a mirar tiendas, suelen ir a todas las fiestas, en definitiva, se lo pasan siempre muy bien. Pero no se conocen entre ellas realmente, al menos, Sam no conoce a Lindsay lo suficiente. Se unió a ella para ser popular.

En una de esos días en que están todas muy borrachas, Lindsay conduce el coche, como siempre. Le gusta ir rápido y hacer locuras. Tienen un accidente y Sam parece que muere. No lo sabe a ciencia cierta, porque se piensa que debe estar en un estado de coma o algo así, ya que este día, el 12 de febrero, se repite un total de 7 veces. Cada día es diferente a pesar de ser el mismo, y según va avanzando el tiempo en cada uno de esos días, Sam va aprendiendo algo nuevo, tanto de ella misma como de sus amigas y compañeros.

Lindsay tiene a Patrick, Elody sale con Steve Dough y Sam tiene a Rob Cokran, al que por cierto, no conoce demasiado bien. Es un chico de mucho cuidado...tiene dos caras: ante ella, y con la finalidad de conseguir llevársela a la cama, hace un papel, y por detrás, tiene una cara muy diferente, pues no quiere a Sam sino que sólo la utiliza para conseguir lo que quiere.

Luego está Izzy, la hermana pequeña de Sam, de 8 años. Una niña la mar de dulce y simpática, muy alegre con ella. Digamos que es la que aporta positividad en la vida de Sam y su familia.

El instituto de Thomas Jefferson, donde van las cuatro amigas, tiene un sobrenombre no demasiado alagador. Le llaman el instituto suicida: "...tenía uno de los índices de suicidios de adolescentes más altos del país.Lo leímos una vez en Internet:el Connecticut Post nos llamaba el instituto suicida." (p. 44)

La novela trata el tema del acoso escolar a fondo. Hay una chica, Juliet, que es maltratada en el instituto por sus compañeros, pero no durante ese año solamente, sino que lleva años sufriendo el maltrato continuado, sobretodo de bromas pesadas, humillaciones públicas, en fin, algo común hoy día. La llaman "la loca de la Colina" y otras cosas peores sin que ella tenga la culpa de todo lo que le ha sucedido, ya que han sido siempre sus compañeros las que la han tratado mal.

Este día, el 12 de febrero, celebran "el día de Cupido", en que todos se regalan rosas unos a otros. Cuantas más rosas tienes significa que más amigos tienes, y, por lo tanto, más popular eres. Parece ser que lo que cuenta ahí es lo que los demás ven, y no lo que eres por dentro.

Sam se va planteando una serie de cuestiones sobre su vida: "Me gustaría saber si mañana todo me parecerá diferente, si la gente me mirará de otra manera. Espero que sí." (p. 15)

Sabe que como ella está en el grupo de las chicas populares, todo vale: "Lo que quiero decir es que podemos permitirnos hacer cosas así. ¿Y por qué? Pues porque somos populares. Y, precisamente, somos populares porque hacemos lo que nos da la gana." (p.17). Por eso ella y sus amigas se creen en el derecho de tratar mal al resto de compañeros, en especial algunas víctimas que han tomado como experimentos para sus locuras, para su maltrato.

Kent, un chico positivo, alegre, despreocupado y que está enamorado en secreto de Sam, su amiga de la infancia, llama la atención de Sam, aunque al principio, negativamente, pues lo ve como un "pringado", de inferior condición a ellas: "Esa es otra de las cosas que me ponen mala de Kent: actúa como si el mundo fuese un enorme regalo que desenvuelve todas las mañanas." (p. 31)

Pero los excesos siempre tienen consecuencias en tu vida, en tu futuro, en tu presente inmediato. La novela habla de cómo las borracheras, las drogas, los maltratos a tus compañeros, el hacer lo que uno quiere, siempre tiene consecuencias en las vidas de los demás. En ese momento tú no te planteas que lo que haces pueda dañar a otra persona, pero puedes arruinarle la vida con tus acciones, muchas veces, sin que tú te llegues a enterar nunca.

"Algo más tarde empecé a pensar en el tiempo, en cómo se mueve y se escurre, cómo fluye siempre hacia delante; cómo los segundos se convierten en minutos y luego en días y luego en años, todos corriendo incesantemente en la misma dirección. Y en cómo nosotros nadamos por ese río lo más deprisa que podemos, avanzando aún más rápido que si nos dejáramos simplemente llevar." (p.271)

Sam empieza a darse cuenta de que poco a poco está cambiando por dentro, de que ya no es la misma. Poco a poco se va abriendo a su madre y habla con ella, cosa que no hacía en años, desde que le prohibió entrar en su habitación. Se da cuenta de que no hay que mirar a los demás por encima del hombro, que todos tenemos errores y que nadie es mejor que nadie, ni porque seas popular o tengas dinero eres mejor que el resto de las personas.

"También esto lo he dicho sin pensar, pero en cuanto me oigo decirlo me doy cuenta de que puede ser verdad. Y entonces siento un atisbo de esperanza. Tal vez me quede una oportunidad; tal vez lo único que tenga que hacer sea cambiar." (p.275)

Según dice Sam, "la clave está en hacer lo que puedes":

"Me sorprende la facilidad con la que cambian las cosas; empiezas a caminar por la calle de todos los días y en cuanto te descuidas acabas en un sitio nuevo. Solo hace falta un paso en falso, una pausa o un rodeo para terminar con nuevos amigos, con mala fama, con un nuevo novio o sin el novio de siempre. Nunca lo había pensado de esa manera; nunca me había dado cuenta. Ahora, sin embargo, tengo la extraña sensación de que todas esas posibilidades coexisten, como si cada instante que vivimos tuviese adosado un millar de posibilidades distintas, un millar de instantes que apuntan en direcciones diferentes." (p.289)

Muchas veces, pasamos por la vida tan deprisa que no podemos valorar las pequeñas cosas, los pequeños detalles de las personas hacia nosotros, los favores que nos hacen en determinado momento o no valoramos a nuestros amigos tampoco, quizá ni los conocemos de verdad porque no nos hemos parado a hablar con ellos "de sus vidas", de tanto como hablamos de la nuestra.

Os dejo con la frase que más me ha gustado del libro, la que da esperanza dentro de todas estas cosas negativas que se pueden vivir:

"Muchas cosas se vuelven hermosas cuando las miras despacio." (p.347)





4 comentarios:

  1. El libro me pareció precioso, y me ha encantado la reseña, las citas son muy bonitas.

    Besos

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  2. Sin duda tiene una pinta estupenda, sobretodo para reflexionar ^^ Citas preciosas =D
    Besos!

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  3. Pues todavía no lo he leído pero creo que lo leeré.
    Los libros de SM tienen una edicion preciosa xDD (coomo este, temblor..)

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  4. No he leido la reseña para no spoilarme que anda con mi guardiana y tengo muchass ganas de leerlo, espero que sea pronto y poder pasar de nuevo para leer tus líneas como es debido ;) besitos!

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